Journal · Pintura
Valentina Brostean: la alquimia de la identidad, la transformación y la musa mediterránea

Valentina Brostean es una artista afincada en Barcelona y de origen serbio cuya obra explora la identidad, la transformación emocional y la mitología personal. Desde sus primeros años en Europa del Este hasta su vibrante vida en España, su trayectoria artística traslada al lienzo un mundo profundamente personal y subconsciente.
Romper el molde: del diseño comercial a la pura expresión
Nacida y criada en Novi Sad, Serbia, Brostean siguió al principio un camino pragmático: estudió diseño gráfico y completó un máster en ilustración. Pensaba que el diseño gráfico sería una forma segura de ganarse la vida. Pero el carácter restrictivo y comercial del sector pronto chocó con su personalidad apasionada y explosiva. Al darse cuenta de que no quería ser solo una "parte del sistema", se volcó en las bellas artes como una vía vital para dar salida a su rico mundo emocional interior.
Un tapiz de geografías
La vida de Brostean se ha definido por el movimiento. Tras conocer a su marido, se trasladó a Italia en 2010, donde vivió once años antes de mudarse de forma espontánea a Barcelona durante los inciertos días de la pandemia de COVID-19.
Cada cambio geográfico ha añadido una capa distinta a su estilo. Brostean reconoce que su trasfondo serbio aporta un toque de oscuridad expresiva a su obra, un rasgo que considera característico de la cultura de Europa del Este. Sin embargo, sus últimos años en Barcelona han introducido una calidez contrapuesta. El paisaje mediterráneo —el mar, el cielo y la energía bulliciosa de la ciudad— ha impregnado sus lienzos de vibrantes tonos azules, del amarillo del sol y de terrosos colores arena.
El proceso alquímico y los tesoros encontrados
Para Brostean, la verdadera alegría del arte no reside en la pieza terminada, sino en el emocionante desafío del lienzo en blanco. Describe su flujo creativo como un "proceso alquímico": parte de la nada y va descubriendo poco a poco la dirección de la obra, lo que la deja completamente exhausta y, aun así, deseando volver a empezar en cuanto termina.
Su mudanza a Barcelona también despertó su amor por la técnica mixta y los objetos encontrados. Al reconocer el valor oculto de los objetos abandonados en las calles, empezó a transformar jarrones y maletas desechadas en arte, dando lugar a nuevas series construidas por completo en torno a las ideas del movimiento y del viaje transformador de la vida.

Mitologías personales y espacios liminales
Las obras figurativas de Brostean no intentan captar la realidad literal; más bien sirven como una búsqueda para interrogar al mundo, a las emociones humanas y a la identidad. Sus pinturas presentan a menudo personajes femeninos fuertes que, según admite, suelen ser representaciones de sí misma atravesando distintas situaciones.
A estas mujeres las acompañan con frecuencia fascinantes humanoides: criaturas que existen en un espacio liminal, a caballo entre lo humano y lo animal, nacidas de su profundo amor por los animales y de su subconsciente. En lugar de recurrir a relatos clásicos, Brostean inventa su propia mitología personal y sus propios arquetipos para dar sentido al mundo que la rodea.
Un santuario de protectores
Brostean ha transformado de forma orgánica su espacio vital en lo que parece un vibrante "museo-casa", cubriendo sus altas paredes con sus creaciones. Aunque a algunos pueda resultarles abrumador estar rodeados de tantos ojos pintados, ella ve sus obras como amigas y protectoras sagradas. "Es mi pequeño santuario", explica. "Es simplemente una extensión de quien soy".
Dos de sus obras más personales ponen de relieve esta profundidad emocional:

Wounds — Una pieza vulnerable que captura la dolorosa e inevitable transición de una niña interior que se convierte en mujer. Las heridas emocionales sufridas a lo largo de la vida se representan como pequeñas franjas rojas. Oculto en ella está "Shadow", un conejo que actúa como guardián: la fuerza interior e íntima que la mantiene en equilibrio y cuerda.

The Conversation Between Past, Present, and Future — Una historia de amor visual con Brostean en el centro como el "presente", flanqueada por las experiencias de su pasado y por un personaje que representa a su marido, que encarna su futuro.
Abrazar lo desconocido
Cuando se le pregunta por sus grandes sueños, la respuesta de Brostean es tan orgánica como su arte. No se aferra a destinos rígidos y predeterminados; prefiere el factor sorpresa. Al abrazar el camino impredecible, disfruta del viaje a medida que se despliega, impulsada por la necesidad de seguir creando, explorando y compartiendo su mundo alquímico.
